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sábado, 17 de octubre de 2026

El día en cuestión.

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El día en cuestión



- ¡Hola Tim! -saludó Tom entusiasmado y entró-. Vengo a esta hora porque se me acaba de ocurrir un arreglo nuevo para la canción que descartamos, ¡creo que con eso podría funcionar! 


Tom estaba tan deseoso de mostrarle a su amigo lo que había pensado que no se dio cuenta de que había otras personas en la sala. 


- ¡Hola Tom! -dijo Anne con una sonrisa. 


- ¡Ay, perdón Anne!. No te había visto. Soy un bruto. 


- Ja,ja, no te preocupes - rió ella, acostumbrada a esas salidas.Lo conocía de años y sabía cómo era. 


- Te presento a Julie, mi prima. Acaba de llegar para pasar un tiempo con nosotros. 


- ¡Hola!. Un gusto conocerte -dijo Tom. 


- El gusto es mío -dijo Julie algo intimidada. 


Recordaba haberlo visto en el casamiento de sus primos pero muy de lejos. No se había atrevido a acercarse a hablarle, temiendo que pensara que lo hacía por interés o por decir que había hablado con el cantante de una banda famosa. Aparte, no tenía nada para decirle. 


 Lo que realmente asombró a Julie fue el cambio que había sufrido Tom desde aquella vez hasta ese momento. Las revistas no mentían cuando decían que estaba muy delgado. Lo observó disimuladamente mientras éste hablaba con Tim. Tenía puesto un jean, una campera negra y unas zapatillas blancas. Era muy alto y su cabello rubio brillaba.

 

- Bueno, como siempre caes bien parado! -comentó Tim entre bromas- de seguro Anne tiene mucho que hablar con Julie, así que podemos irnos al estudio a que me muestres qué es eso que pensaste. 

Habiendo saludado, ambos se fueron a la parte de atrás de la casa, donde Tim tenía montado el estudio con todos sus teclados e instrumentos. 


- La cara de esa chica me es familiar -dijo Tom ya en el estudio. 


- Claro que sí, de seguro la viste en mi boda -contestó Tim.


- Ah, claro…de ahí. 


Tom se quedó pensativo, trató de recordar si la había visto pero no pudo. 


- Es muy joven, ¿no? -preguntó enseguida. 


- Tiene 21 años. Por qué? Es chica para ti… -insinuó Tim queriendo adivinar una segunda intención en esa pregunta. 


- Ey!. Yo no pregunté por eso. Es simple curiosidad. Además sabes bien que May y yo vamos a casarnos. Sólo falta poner la fecha. 


……………..…………………………………………………………..……………… 


Julie habló por teléfono con Louis esa noche, diciéndole lo mucho que lo extrañaba y cuánto deseaba estar con él pronto. Louis le explicó que el trabajo en Londres estaba marchando de maravilla y que con ese dinero lograrían solventar los últimos detalles de la boda. 


En los días siguientes, Julie se dedicó a recorrer Battle. Le fascinaba la historia de ese pueblo, la cultura y la mística impregnada en esas calles, en los árboles, en la gente. Pronto se encontró averiguando más de ese lugar, sentándose a un lado del camino para respirar ese aire puro, para contagiarse de ese extraño espíritu que parecía inundar al pueblo de un aura especial. Sin dudas, impactante. 


……………..…………………………………………………………………………….

 

Tom entró a su casa en el preciso instante en que May estaba preparando la mesa para almorzar. 


- ¡Hola mi amor! -dijo ella abrazándolo- ¿cómo te fue?


- Digamos que bien, pero no nos ponemos de acuerdo con muchas cosas y eso nos atrasa y nos pone de mal humor. 


- No te inquietes, ya se solucionará, como ha pasado antes -lo tranquilizó ella. 


En esos momentos, Tom se daba cuenta de lo mucho que necesitaba a May en su vida, como la había necesitado en esos momentos terribles que había pasado en los que se sentía solo en un abismo negro y sin salida. Ella había estado allí y para Tom eso no tenía precio. Sería un lazo entre ambos para toda la vida. 


Sin embargo, durante el almuerzo no pudo evitar recordar los ojos de Julie que por alguna extraña razón lo habían cautivado. Eran profundos y le recordaban el color del mar por las mañanas, cuando aún no amanecía. Era increíble cómo, aún cuando un rato después estaba haciendo el amor con su novia, al cerrar los ojos lo veía todo de ese color: gris azulado. 


viernes, 16 de octubre de 2026

En el principio...

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En el principio…



Era visible la llegada del otoño en Battle, las hojas caían como los copos de nieve en los días más fríos de invierno. Era hermoso ver ese espectáculo desde la ventana de un tren que se aproximaba al pequeño pueblo al sur de Inglaterra. Julie observaba el paisaje con una mezcla de excitación y asombro, no conocía el lugar y estaba deseosa de llegar y encontrarse con Anne, su prima. Hacía años que no se veían, exactamente desde el casamiento de ella. Tres años habían transcurrido desde entonces; y ahora Julie llegaba a pasar una temporada con su prima y su marido, Tim. Julie había conocido a Tim el día de la boda con Anne, y aun en el tren recordaba lo bien que le había caído el marido de su prima, nada que ver con lo que ella imaginaba que sería una estrella de rock: pedante, conversador, con ínfulas de superioridad…todo lo que suponía se había derribado al conocer a aquel hombre común y corriente, tímido y amable. Tal vez por esa razón, Julie se había decidido a aceptar por fin, ante la insistencia de Anne, el pasar un tiempo con ellos en Battle, antes de su propia boda. Eso le hizo recordar a Louis… tomó su bolso y extrajo de su billetera la fotografía de su novio. En ese instante, como si una ráfaga de viento hubiera atravesado de repente un calmo atardecer, vinieron a su mente los recuerdos del baile de graduación de la escuela, donde Louis se le declarara. Aquella noche de mayo sería inolvidable para ambos: sentados en el auto, con la lluvia como único testigo, se dijeron todo lo que sentían y hoy, tres años más tarde, esperaban con impaciencia el día de la boda que se había fijado para comienzos del año siguiente. Ensimismada en aquellos pensamientos, el sonido de su celular la hizo reaccionar. Era un mensaje de texto, de Louis: te amo y ya te extraño. Julie se conmovió y se apresuró a contestarle. Sabía que se extrañarían demasiado esas semanas, pero él se había tenido que mudar a Londres también por trabajo y de allí había surgido la idea de ella de irse a Battle durante ese tiempo, ya que de todos modos estarían separados durante semanas. “Pronto estaremos juntos definitivamente, mi amor” pensó ella mirando la foto. En ese momento el tren se detuvo. 


Julie tomó sus cosas y descendió. Allí la estaban esperando Anne y Tim con una gran sonrisa. 


- Julie! -exclamó su prima- qué bueno que ya estás aquí! – se apresuró a abrazarla. 


- Hace tres años que no nos vemos! -dijo Julie con alegría, y mirándola agregó- ¡pero no has cambiado nada! 


- ¡Tú sí! -dijo Anne- ¡estás muy bonita!. 


- Ja,ja… -rió Julie- es el amor…. 


- ¡Ya lo creo!


Julie se volvió hacia Tim y lo saludó: 


- ¡Hola Tim! ¿Cómo estás?. 


- ¡Muy bien! -contestó él- ¡qué bueno volver a verte! 


Realmente Julie estaba más cómoda allí de lo que en realidad pensaba. Tim tomó su equipaje y lo puso en el baúl del auto. Enseguida se subieron los tres y emprendieron el camino hacia la casa del matrimonio. Julie no podía creer lo hermoso que era Battle, a medida que atravesaba el auto aquellas calles se sentía más y más invadida por el aroma, el paisaje, la gente, los sonidos, las hojas cayendo interminablemente…. Era como un deleite para los sentidos. 


Llegaron a la residencia, y ésta le gustó aún más. Un parque inmenso en el frente y la casa más adentro. Era maravilloso. Bajó del auto aún impresionada por la belleza de todo aquello. Anne lo notó y le dijo: 


- Te gusta, verdad?.


- ¡Me impresiona! Es hermoso todo! Creo que aquí la voy a pasar muy bien. 


Luego de ingresar, la dueña de casa la condujo hasta su cuarto, que estaba en la planta baja, y se dedicó después a mostrarle toda la propiedad. Mientras recorrían la planta alta, Julie preguntó: 


-Tim no sale de gira?

- No ahora -respondió su prima- la banda se tomó un descanso de la grabación del nuevo disco. Luego, sí; cuando esté terminado empezará la gira. 


- ¡Qué bien!. Entonces puede estar un tiempo contigo. 


- Sí, la verdad es que cuando sale de gira lo extraño demasiado. Pero supongo que ya me he acostumbrado -sonrió. 


Pronto anocheció y después de cenar los tres se sentaron a charlar en el living mientras tomaban café. Julie estaba encantada con sus primos y ni en su más fantástico sueño imaginó que toda su tranquilidad se vería derrumbada luego de que en ese preciso instante sonara el timbre de la casa. 




jueves, 15 de octubre de 2026

Sunshine

 



Otra historia!

 Hola,lectores de todo el mundo. Les agradezco sus visitas y lecturas,son mi motor para seguir escribiendo y publicando 🩷

Les cuento que ahora voy a republicar un pequeño Fan fiction que escribí allá por el 2008. Tal vez les guste leerlo y dejarme sus comentarios! 

En la próxima entrada,va el título y el índice de contenido,como para que se hagan una idea de lo que se trata. Obviamente es una historia de amor.


domingo, 11 de octubre de 2026

El cuervo (homenaje a E. Allan Poe)

 ¿Quién me puso el hábito de demonio en la noche plutónica? Fue un hombre atormentado por fantasmas, sentado patéticamente junto a una chimenea; rumiaba su dolor. Yo solo entré por la puerta aquella noche porque buscaba compañía. La soledad llega a desesperar aunque estés casado con ella. 

Golpeé esa puerta por azar y el tal hombre me abrió. Comenzó a hablar de cosas que yo no entendía pero la necesidad de compañía y la curiosidad por tan peculiar humano me ganaron. Me pareció entretenido contestar a sus requerimientos disparatados con “nunca más” , una frase que aprendí no me acuerdo dónde ni con quién. Él creía que yo traía un mensaje del más allá, de una mujer amada o de un Dios que lo condenaba pero no lo saqué de su error porque quise comprobar hasta qué punto la raza humana se aferra a lo que sea para explicar el dolor, para trascender o simplemente para buscar justificación a la vida. Siguió hablando hasta que se cansó y comenzó a escribir. Yo seguí aquí, en el busto de Palas, entendiendo que ya no podría moverme porque estaba siendo, quizás, inmortalizado en un poema. Escuché que el pobre tipo se murió borracho en un callejón. Lógicamente, esta vida no era para él. Lo supe por una conversación de unos amigos que vinieron a juntar sus cosas y que cuando me vieron, huyeron gritando como si yo fuera ese demonio que cuenta el poema. ¡Miserables humanos! ¡Si entendieran que todos estamos solos y tenemos miedo! Todas las criaturas de este mundo.



viernes, 2 de octubre de 2026

El cofre de la memoria.

 Entre rosas y gardenias, tardes ventosas. Discusiones sin sentido. Los olores del tuco del domingo. Harina. Lágrimas. Carcajadas. Manos callosas. Pies invencibles. ¿Adónde fue?

 Se olvidó todo al lado de una cama de hospital. La dejamos allí. Tendida. Inerte. En ese cofre dormido de la memoria. Tapamos la culpa con la autocompasión. De su cuerpo ni las cenizas quedaron. Qué fortuna, su espíritu es eterno.

domingo, 27 de septiembre de 2026

Hasta el próximo sueño...

 Soy ese fantasma que te visita en una noche lluviosa,como esta.  Me acuesto a tu lado y te abrazo. Te susurro todas las palabras de amor que alguna vez dije. Esas que no puedo repetir ya nunca más a viva voz, porque cambiamos, porque el mundo nos pasa por encima y  porque las fuerzas me abandonaron. 

Solo puedo rodearte con mi calor un momento. Después me voy, pues eso hacemos quienes somos solamente un recuerdo. 

Hasta el próximo sueño. 

jueves, 24 de septiembre de 2026

Veneno.

 Se me envenenó el corazón y quiero salvarlo. Yo misma me inyecté y cuando el dolor no era suficiente, agregaba otra dosis. Me mutilé el alma; luché para no sanarme. 

Pero mi corazón tiene vida propia, es tierno. Da pelea. Quiere vivir todas las historias de amor que faltan, oír las palabras dulces que están por decirse. Soñar despierto otra vez. Y romperse y morir las veces que sea necesario. 

Al fin libre. Se desprende de la razón y vuela. A otro tiempo, al futuro. 

Miro esos ojos que todavía no conocí, esos labios que aún no me besaron. Mi corazón expulsa todo el veneno, sonríe. 

Me purifico. El futuro está escrito. 


lunes, 7 de septiembre de 2026

Siempre es hoy (otra versión).

 Reluciente, marrón, fuerte. Brillaba como los zapatos que acababa de lustrar;parecía irrompible, lo llevaba al colegio.

El recuerdo de un amor de invierno, la escarcha saliendo del corazón.

En la memoria los cuadernos forrados con papel araña, medias largas, delantal blanco, música de piano, lágrimas, silencio… el oleaje de los años se empecinó en derrotar a los simple. Arrasó hasta convertir la vida adulta en la cotidianidad,el duelo y la monotonía.

 Un día lo halló en el fondo de un ropero, abandonado, ajado pero todavía vivo. Lo tocó y sintió esa desesperada melancolía :el tiempo le dio de lleno en la cara ¿Acaso él iba a terminar como ese portafolios? Solo, olvidado, aniquilado por la vida y su pie implacable. Se presentó en la sala con la maleta y una decisión. La sonrisa pintada de su esposa se desdibujó en el medio del silencio.

 Me voy. Hasta acá llegué.


sábado, 5 de septiembre de 2026

Siempre es hoy.

 Abandonado en el ropero 

triste sobreviviente 

una vida

 sin amor 

sin pasión

 vana existencia le tocó.

 Arrancado de la oscuridad 

el portafolios susurra

 recuerdos del colegio:

 delantal blanco

 música de piano

lágrimas sinceras.

 La luz en su en su memoria dispara filtros de belleza ahora es el momento

 ahora no es tarde…

la maleta cargada

 alguien llora 

otro se despide 

sus pasos acompañan el eco del silencio.

 Hoy no es tarde 

y siempre es hoy.


miércoles, 19 de agosto de 2026

Cuidado con lo que deseas

 

Cuentan que era la mujer más linda del barrio, soltera y codiciada. Se enamoró del más guapo, pero estaba casado…

Cegada por el amor (o la obsesión, sabemos que ambos se confunden) fue a la bruja que le recomendaron. La mujer le informó seriamente los elementos que debía llevar para el ritual y le advirtió “si lo hacemos, te garantizo que se va a enamorar de vos y va a dejar a su mujer". Perfecto, sonrió la clienta. “Solo una cosa más: no se puede deshacer, así que pensalo bien". Nada hay que pensar, está decidido. 

En el barrio dicen que es peligroso aceptar los términos y condiciones sin leer. Claro, una está apurada y cuando la pasión apremia, no hay espacio para pensar. Ahí está el error.

Dicen que ocurrió todo tal cual: el príncipe dejó a su esposa y se fue a vivir con ella. No tardó mucho en disiparse el encantamiento hasta que se convirtió en bestia. La bella mujer, desesperada, fue con la bruja: no me deja salir, me controla, se pone violento…por favor! 

No hubo súplica posible. “Yo se lo advertí". 

Los que todavía se acuerdan de la historia cuentan en las tardecitas de verano que a la bestia en cuestión le dio un infarto y murió de repente. 

La viuda, hoy ya con cabello blanco, se encerró en su casa y desde entonces solo sale lo necesario. Ni visitas recibe. 

Su historia, cierta o no, dejó flotando en el aire una suerte de aviso: cuidado con lo que deseas.