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En el principio…
Era visible la llegada del otoño en Battle, las hojas caían como los copos de nieve en los días más fríos de invierno. Era hermoso ver ese espectáculo desde la ventana de un tren que se aproximaba al pequeño pueblo al sur de Inglaterra. Julie observaba el paisaje con una mezcla de excitación y asombro, no conocía el lugar y estaba deseosa de llegar y encontrarse con Anne, su prima. Hacía años que no se veían, exactamente desde el casamiento de ella. Tres años habían transcurrido desde entonces; y ahora Julie llegaba a pasar una temporada con su prima y su marido, Tim. Julie había conocido a Tim el día de la boda con Anne, y aun en el tren recordaba lo bien que le había caído el marido de su prima, nada que ver con lo que ella imaginaba que sería una estrella de rock: pedante, conversador, con ínfulas de superioridad…todo lo que suponía se había derribado al conocer a aquel hombre común y corriente, tímido y amable. Tal vez por esa razón, Julie se había decidido a aceptar por fin, ante la insistencia de Anne, el pasar un tiempo con ellos en Battle, antes de su propia boda. Eso le hizo recordar a Louis… tomó su bolso y extrajo de su billetera la fotografía de su novio. En ese instante, como si una ráfaga de viento hubiera atravesado de repente un calmo atardecer, vinieron a su mente los recuerdos del baile de graduación de la escuela, donde Louis se le declarara. Aquella noche de mayo sería inolvidable para ambos: sentados en el auto, con la lluvia como único testigo, se dijeron todo lo que sentían y hoy, tres años más tarde, esperaban con impaciencia el día de la boda que se había fijado para comienzos del año siguiente. Ensimismada en aquellos pensamientos, el sonido de su celular la hizo reaccionar. Era un mensaje de texto, de Louis: te amo y ya te extraño. Julie se conmovió y se apresuró a contestarle. Sabía que se extrañarían demasiado esas semanas, pero él se había tenido que mudar a Londres también por trabajo y de allí había surgido la idea de ella de irse a Battle durante ese tiempo, ya que de todos modos estarían separados durante semanas. “Pronto estaremos juntos definitivamente, mi amor” pensó ella mirando la foto. En ese momento el tren se detuvo.
Julie tomó sus cosas y descendió. Allí la estaban esperando Anne y Tim con una gran sonrisa.
- Julie! -exclamó su prima- qué bueno que ya estás aquí! – se apresuró a abrazarla.
- Hace tres años que no nos vemos! -dijo Julie con alegría, y mirándola agregó- ¡pero no has cambiado nada!
- ¡Tú sí! -dijo Anne- ¡estás muy bonita!.
- Ja,ja… -rió Julie- es el amor….
- ¡Ya lo creo!
Julie se volvió hacia Tim y lo saludó:
- ¡Hola Tim! ¿Cómo estás?.
- ¡Muy bien! -contestó él- ¡qué bueno volver a verte!
Realmente Julie estaba más cómoda allí de lo que en realidad pensaba. Tim tomó su equipaje y lo puso en el baúl del auto. Enseguida se subieron los tres y emprendieron el camino hacia la casa del matrimonio. Julie no podía creer lo hermoso que era Battle, a medida que atravesaba el auto aquellas calles se sentía más y más invadida por el aroma, el paisaje, la gente, los sonidos, las hojas cayendo interminablemente…. Era como un deleite para los sentidos.
Llegaron a la residencia, y ésta le gustó aún más. Un parque inmenso en el frente y la casa más adentro. Era maravilloso. Bajó del auto aún impresionada por la belleza de todo aquello. Anne lo notó y le dijo:
- Te gusta, verdad?.
- ¡Me impresiona! Es hermoso todo! Creo que aquí la voy a pasar muy bien.
Luego de ingresar, la dueña de casa la condujo hasta su cuarto, que estaba en la planta baja, y se dedicó después a mostrarle toda la propiedad. Mientras recorrían la planta alta, Julie preguntó:
-Tim no sale de gira?
- No ahora -respondió su prima- la banda se tomó un descanso de la grabación del nuevo disco. Luego, sí; cuando esté terminado empezará la gira.
- ¡Qué bien!. Entonces puede estar un tiempo contigo.
- Sí, la verdad es que cuando sale de gira lo extraño demasiado. Pero supongo que ya me he acostumbrado -sonrió.
Pronto anocheció y después de cenar los tres se sentaron a charlar en el living mientras tomaban café. Julie estaba encantada con sus primos y ni en su más fantástico sueño imaginó que toda su tranquilidad se vería derrumbada luego de que en ese preciso instante sonara el timbre de la casa.

