Buscar este blog

lunes, 26 de mayo de 2025

Me encontré.

 Me encontré y no me quiero perder. Allá, tapada por hojas de otoño y barro de niña, cuadernos del colegio y palabras crueles que me enterraron. Me silenciaron.  

Saqué las capas una por una y fue tan doloroso como volver al tiempo en el que se crearon. Pero me encontré. 

Estaba desesperada y me salvé a mí misma. Mi luz interna me guió. Ardí en el fuego maestro del amor. El dolor del rechazo casi me mató. Casi. Porque fue una revelación: esta vez no iba a rechazarme yo. Me miré con piedad y me abracé hasta que pasó la oscuridad.  

Me encontré y no me voy a perder. Soy la protagonista. No voy a quedarme en segundo plano nunca más. 

martes, 20 de mayo de 2025

Mirame.

 Mirame y volvé el tiempo atrás 

cuando me conociste 

y no sabíamos cuánto íbamos a cambiar.

Mirame con los ojos cerrados 

y acordate de ese brillo 

dorado 

el sol en las pupilas 

el rayo del amor

atravesándonos. 

Pero es una fantasía 

el control, el tiempo, 

el amor...

El pasado no regresa,

por maldición o por suerte

vivimos con los errores.  

Nos perdonamos 

el amor no se termina,

se expande.  

Mirame y no digas palabra. 

En el silencio 

me encontrás 

con la paz

y la verdad 

que nunca tuvimos. 

jueves, 15 de mayo de 2025

Escapar.

 Las ansias de escapar me comen viva.

Huir de las presiones y las montañas de hierro sobre los hombros y vestirme con un atuendo más liviano, que se parezca a la tibia corriente de aire que me toca la piel. 

Algo me susurra que hay un cambio de ciclo,un adiós a la vuelta de la curva. 

Tengo miedo. Desde las entrañas nace. La decisión de dejar ir y no saber qué hay después. Y si no hay nada? Y si encuentro todo lo que siempre soñé?  

Un paso. Solo un paso más me separa de averiguarlo. 

jueves, 8 de mayo de 2025

Dejame perder.

 Dejame perder

ganar es fácil a veces...

perder es descansar

y mirar lo que quedó,

perderme es enredarme

como los brotes 

de una planta 

alrededor de mis secretos. 

Y no soltarlos.  

Dejame perder.

Si en verdad nada es mío, 

si fuiste un espejismo 

de mi fantasía.  


Dejame perder.

No es tan terrible,

es el empujón 

que me da la vida

para entender 

masticando frustración 

que no soy perfecta

soy como cualquiera. 

En ese mundo

me rearmo 

con las piezas sueltas

de un puzle distinto.  

Dejame perder,

niña pequeña

subí orgullosa

a ese tren. 

No es tan terrible. 

Ganar 

ocasionalmente 

es un fruto amargo. 



domingo, 4 de mayo de 2025

¿Qué buscás?

 ¿Qué buscas realmente?

El sentido de tu vida, esa respuesta que sabes incluso desde antes de nacer. Llenar ese vacío que sentís en el pecho. Pero estuviste buscando la respuesta afuera, en los sitios equivocados: en los consejos de los gurúes del amor, en las redes sociales, en los psicólogos y coaches que te hablan del merecimiento y de cuán herido estás para aceptar cualquier compañía un sábado de soledad.  

Entonces resulta obvio que esa llave, ese tesoro, se encuentra dentro tuyo..¿y cómo encontrarlo? ¿Cómo saber la respuesta? Ese vacío interior que sentís y que ningún ser humano puede terminar de llenar, ni personas ni hijos ni logros ni likes ni gente que dice tener la clave y que mira la cámara tratándote como idiota, como si no supieras que los amores descartables no te llevan más que al barro y a la decepción. Pero repito ¿cómo lo hacés? ¿Cómo te encontrás a vos mismo? ¿Te suena la palabra amar? ¿y aceptar? Aceptar la realidad tal cual es, sin disfrazarla. Es un paso. Esto soy, esta es mi vida. 

Todo ese amor que le diste a mucha gente para que no te abandone, dátelo a vos mismo. No te abandones vos. Respirá profundo y abrazate. Amigate con la soledad, hablá con vos mismo pero con amor, con piedad, con perdón. Como le hablarías a cualquier persona que amas. No te distraigas con pantallas o con adicciones o con personas cuando sentís ese vacío, esa angustia que viene de adentro. Escuchala como sea, sacala. Escribí, contale a un amigo, salí a caminar, respirá y sentí el viento y el sol en la piel. Dale tiempo la luz para que le vaya ganando a la oscuridad. Dale luz al instante... tomá un mate y pensá en todos los que querés y te quieren. Siempre hay alguien. Y si en el medio de ese vaivén, de esa montaña rusa, llega el amor, bienvenido. Despleguemos las alas y volvemos en libertad.