Miro atrás
solo para contemplar
dónde estuve
de qué pozo salí
de qué noche escapé
a qué diablo miré a los ojos
por primera vez
sin temor.
Contemplo este presente
sabiendo que soy luz
que no hay niebla
que me ciegue
no hay persona
que me nuble,
que soy tan imperfecta
porque todo lo que
transcurre es perfecto.
Visiones
del futuro
me advierten
que renunciar
es la única opción
para obtener
un triunfo.
Arrojar
las armas y rendirme,
abrir los brazos, sonreír
y entregarme
livianamente a
mi destino.
Volar ligera
como la mariposa
donde el viento
me lleve,
donde algún día me encuentre
y te encuentre.