Te he visto en mis ojos
y me viste en tus sueños.
Me visto de flores y
cielo rojizo
para volver a ser
esa alma libre
que vuela más allá.
El tiempo avanza, retrocede
y me volvés a encontrar
y me ves, me ves.
Te vestís de atardecer
en el campo
me entregas esa paz
y la promesa nunca dicha
de que nos vamos a encontrar.
Siempre.