El amor al poder lo desvió tanto que nunca se detuvo a ver a los costados.
El poder del amor la sometió durante años. Pero a diferencia de él, ella sí miró hacia su centro. Reaccionó.
Entonces, el amor y el poder se volvieron lágrimas en sus manos. Alrededor todo era ruinas, silencio. El silencio que él jamás había escuchado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario