El corazón me dice que es por ahí.
Sigo las señaleslos bichitos luminosos
del universo.
Números se repiten
se espejan.
La intuición me dice que sí,
que vamos, que ahí vamos.
La razón me da un cachetazo
me golpea con realidad,
basta de locura
de casitas de arena
de nubes de algodón
que se desintegran
apenas pongo los pies en la tierra.
Pero qué es más hermoso
que la ilusión
y la poesía.
Decime.
Qué puede ser más sublime
que convocar a mi mundo
tu cuerpo de menta
y granizo.
Aunque solo sean sueños,
palabras rotas
besos tibios
en mi memoria.
No quiero abrir los ojos aún.
Dejame acá.