Un texto escrito hace dos años. Nada más ilusorio y frágil que pretender controlar lo que sucede en el universo de dos personas totalmente distintas cuando se encuentran.
Hay días en que insosteniblemente quiero tener el control, saber qué va a pasar, predecirlo. Quiero pensar o decretar que te vas a quedar conmigo para siempre, que la historia que diseñé para que la protagonicemos, será.
Pero después recuerdo que vivimos en la incertidumbre, que somos almas en el caos de la vida, atrapados en esta carne fatigada.
Y entonces veo que somos el fantasma del pasado y la felicidad del presente. La ilusión escapista del futuro.
Somos espectros conscientes que viajan por este universo y que se encontraron en este tiempo para ser felices, para sanarse en medio de la balacera y para jurarse que se amarían en este instante y solo en este instante. Porque todo lo demás no existe : el tiempo es inasible. Qué espanto y qué maravilla.
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