"La llevé al asilo porque se cayó y no puedo cuidarla, laburo todo el día.
-Y por qué no vas a verla el finde?
-Ella no quiere verme. No es mi culpa,no..."
"Siempre me lleva al parque y nos divertimos en la calesita. Me encantan los domingos con la abuela"
"-Mamá hace los mejores ravioles. Estaría bueno que se lo agradecieras, ¿no?
-Y qué me decís a mí? Vos jamás fuiste a ayudarle siquiera".
"Es una vieja maldita, solo espero que no dure mucho más. Quiero ese juego de comedor de roble".
"La abuela no me puede cuidar porque hace yoga y pinta cuadros. Pero los sábados es nuestra noche especial. Hacemos pochoclos y vemos pelis".
"Papá y los tíos se pelean por quién tiene que ir al hospital a cuidar a la abuela. A mí me gustaría ir,pero dicen que soy chica".
La maestra de tercer grado leía las composiciones de sus chicos acerca de sus familias y se quedó un buen rato en silencio. Pensó en esos padres y en esos pibes que escuchaban cosas tan duras a esa edad.
Pensó en su madre, que estaba muerta hacía tanto...
En la radio, Fito cantaba "la vida es una moneda, quien la rebusca la tiene".
La tristeza de un fantasma se posó en ella.
Hay gente que ni moneda tiene.
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