Qué belleza cósmica fue encontrarnos
Qué maravilla de la vida mirarnos
Y sentir que las palabras
ya habían sido dichas
en otro tiempo, en un mundo distinto.
Qué destino tramposo el que nos aparta.
El eterno sabor agridulce
De la libertad de ser
Ser divino y humano
Ser libre y esclavo
Ser alma y cuerpo
Ser dos y uno.
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