Recordame
como quien recuerda
una brisa en la primavera,
como quien camina
silencioso,
por un campo soleado.
Recordame
como la que te hizo
sonreír
en tu peor día,
como quien refleja
un sueño tibio,
imposible.
Recordame
como tu espíritu
me sienta.
En destellos y en sombras.
Un día este mundo
ya no será un estorbo.
Ese pesado lastre
de las almas
que se aman
dejará de existir.
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