Casualidad y destino
señales inconscientes
amor de un día. Eterno.
Abrazame en los sueños,
en las mañanas sin color,
por los jardines de invierno,
mientras el tiempo corre por los
laberintos del desamor.
Tocame en la penumbra
en la sombra donde no soy yo
sin máscaras felices.
Con la piel ajada de tanto rasgarse
el corazón insomne de tanto partirse.
Sentime mortal y viva
rota y descalza
a flor de piel,
intensa y sublime.
Soy yo. Así.
Poesía y pena.
Dulce y plena.
El destino nos empuja
uno al cuerpo del otro.
Sos vos. Así.
Calma y entrega.
Pasión y espera.
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