Si no te hubieras cruzado en mi destino
pensé tantas veces...
¿Quién sería yo hoy?
Viviría tranquila
sin el peso insoportable
de la ausencia
como un agujero
en el pecho.
Pero me empujaste
a enfrentarme
a toda esa masa oscura
dentro de mí,
oculta,agazapada,
siempre haciendo daño.
Al final no era tan buena,
al final era un alma rota más.
Pusiste un cristal
de realidad frente a mis ojos cerrados.
Me diste más,mucho más
que cualquier otra persona
en toda mi vida.
Así, como soy, ni tan buena,
ni tan santa, ni tan perfecta,
así me quisiste.
Así, como sos, ni tan seguro,
ni tan tranquilo, ni tan indiferente,
así te quiero.
¿Hay algo en este mundo por encima de eso?